15:09 No dejó ninguna duda

Racing Club fue una tromba en la noche de este viernes y goleó 4-1 en el Cilindro de Avellaneda a un Rosario Central que se hace añicos.
Maximiliano Moralez (dos veces, la primera de penal), Franco Zuculini y Pablo Luguercio lograron los goles para el delirio de la sufrida parcialidad racinguista y el descuento lo aportó Cristian González, desde los doce pasos.
En la acción previa a la segunda conquista de los albicelestes fue expulsado el arquero de Central Jorge Broun por arrojar una botellita de agua hacia donde estaba la hinchada local.
Con este resultado Racing y Central quedan iguales en la tabla de los promedios, ambos en zona de promoción.
Este adelanto de la novena fecha del Apertura dejó en evidencia la levantada del equipo de Juan Manuel Llop y lo mal que se encuentra Central, quien tiene a su entrenador Pablo Sánchez en la cuerda floja.
Cuando concluía el cotejo, para aumentar los males del visitante, también fue expulsado Gervasio Núñez.
El primer tiempo fue un 99 por ciento de Racing, que terminó marchándose al descanso dos goles arriba y logrando en esa parte un dominio casi absoluto de la la pelota y el terreno.
Fue un 99 por ciento porque en el cierre de esa etapa Central logró el descuento mediante un penal ejecutado por el Kily González.
Así y todo, esta chance también se produjo a partir de la acción de un futbolista de Racing, ya que Franco Sosa le dio un pase comprometido a José Martínez Gullotta y el arquero se vio obligado a cometerle una infracción a José Vizcarra, que se cometió afuera, pero fue cobrada por el árbitro Javier Collado adentro.
Volviendo a los méritos de Racing, con la pelota tuvo precisión, circulación, pausa y profundidad.
Las más destacados en ese triunfo parcial fueron Moralez, quien cumplió con creces su función de conductor y figura, y Zuculini, por su capacidad para distribuir y ser el autor de uno de los que promete ser de los mejores goles de la fecha.
Desde las bandas también resultaron clave los rendimientos de Leandro González y Oscar Lucero.
Lo de Central fue pobrísimo porque intentó ser directo, pero sus esporádicos envíos se tornaron frontales y fáciles de contrarrestar.
El equipo de Vitamina Sánchez careció de eficacia en todas sus líneas y el problema se agravó tras la expulsión de Broun, la que ocurrió poco antes de que Moralez se hiciera cargo de la ejecución para poner el 2-0.
A partir del 3-0 pareció que lo único que faltaba saber era por cuánto iba a ganar Racing.
A la hora de repasar los goles, el primero se produjo a los 20, cuando Zuculini ingresó al área rival pisando la pelota entre cuatro rivales y mano a mano con Broun, lo fusiló.
A los 27, Moralez encaró a Ignacio Boggino sobre la derecha para ingresar al área y el defensor lo tomó de la camiseta.
Técnicamente penal y Maxi, tras los reclamos y la roja para Broun, acertó al tirar con seguridad arriba y a la derecha.
A los 40, cuando el dominio era abrumador, Sosa levantó un centro que corrigió Leandro González dentro del área y el oportunista Luguercio capitalizó al mandar el esférico al ángulo superior derecho.
A los 45 hubo un pase atrás de Sosa, y Martínez Gullota lo derrribó a Zelaya fuera del área. Así el Kily anotó el descuento de penal, a la derecha del guardavalla.
En la segunda etapa, Racing le cedió la pelota a un Central que estuvo limitado hasta en los cambios, porque tuvo que ingresar Ignacio Ithurralde Sáez por el lesionado Diego Braghieri.
En anfitrión consumó la goleada mediante una réplica en la que volvió a descollar Moralez, quien hasta dejó en el camino al arquero Hernán Galíndez.
En definitiva, Racing se ilumina y Central se apaga.